Derechos humanos
El siglo XX ha registrado un gran progreso de los derechos humanos
en todo el mundo. También en este siglo el pueblo chino cambió
radicalmente su destino. China entró al siglo XX en una situación de
profunda humillación entre el rugido de los cañones, cuando las fuerzas de
las Ocho Potencias invadieron Beijing en el año 1900. El país estaba al
borde de la destrucción y los derechos humanos eran completamente
conculcados. Durante 100 años, a partir de mediados del siglo pasado,
debido a su pobreza y atraso, China se vio obligada a encarar centeneres de
guerras de agresión grandes y pequeñas, lanzadas por las potencias
occidentales, y firmó más de 1,000 tratados desiguales. Consecuentemente,
las riquezas de China fueron robadas, y la vida y la dignidad del pueblo
fueron objeto de abrumadoras vejaciones. El pueblo chino, que sufrió
enormemente por la guerra, la pobreza y la falta de derechos humanos,
desplegó una larga y persistente lucha para obtener la paz, el desarrollo y los
derechos humanos y pagó un alto precio. Solamente en 1949, con la
fundación de la República Popular China, el pueblo puso fin a la historia de
ser objeto de amenaza y opresión, y obtuvo un nivel inicial de respeto y
derecho como seres humanos.
El Gobierno y el pueblo de China en general han hecho esfuerzos
incansables para alcanzar el objetivo de la materialización plena de los
derechos humanos, y han logrado un éxito que destaca en el mundo entero.
Especialmente desde el inicio de la política de reforma y apertura al mundo
exterior, implantada a finales de 1978, el Gobierno chino ha combinado los
principios de los derechos humanos con las condiciones reales del país, ha
persistido en poner los derechos a la subsistencia y al desarrollo en primer
lugar, ha fortalecido la construcción de la democracia y del sistema legal en
el marco de la reforma, el desarrollo y la estabilidad, y ha promovido los
derechos humanos en todos los sentidos. De esta forma ha cambiado
profundamente las características sociales de China. En apenas 20 años, el
número de pobres en China se ha reducido en más de 200 millones, la gente
en todo el país tiene ahora suficiente comida y vestimenta. Estamos
haciendo progresos constantes hacia una vida modestamente acomodada.
También se han alcanzado notables progresos en la construcción de la
democracia y del sistema legal, lo que ha derivado en una gran mejora de la
percepción del pueblo sobre el ejercicio y el goce de los derechos civiles y
políticos. En pocas palabras, en el pasado siglo, las condiciones de los
derechos humanos en China han experimentado cambios sumamente
notables.
Como en otros países, la situación de los derechos humanos en China
está lejos de ser perfecta. Restriginda por sus condiciones naturales e
históricas, así como por su nivel de desarrollo económico, China tiene que
recorrer un largo camino para realizar su modernización y asegurar que su
pueblo goce plenamente de los derechos humanos. El año pasado, sobre la
base de una síntesis de las experiencias del país, el XV Congreso Nacional
del Partido Comunista planteó el objetivo de administrar el país de acuerdo
con la ley y de construirlo en el marco del sistema legal. Enfatizó que el
Partido Comunista se esfuerza por respetar y garantizar los derechos
humanos e incluyó la administración del país por medio de la ley y la
garantía de los derechos humanos en China en la estrategia del país
proyectada hacia el próximo siglo. Todas estas iniciativas han abierto
amplias perpectivas para el desarrollo del programa de los derechos
humanos en China en el siglo XXI.
Durante muchos años otros países tuvieron escasos conocimientos
acerca de la situación de los derechos humanos en China y hubo falta de
comprensión. Para presentar la verdadera imagen de los derechos humanos
en China ante el mundo, la Oficina de Información del Consejo de Estado
ha publicado desde 1991 diez libros blancos sobre los derechos humanos.
Sin embargo, por diferentes razones, otros países apenas si pueden obtener
una información correcta sobre la situación de los derechos humanos en
China. Al contrario, se difunde ampliamente información incorrecta sobre
este aspecto. Antes del 1.º de julio de 1997, los medios de comunicación
occidentales agitaban a la opinión pública mundial prediciendo que el futuro
de Hong Kong luego de su retorno a la patria sería catastrófico, que Hong
Kong --una isla de democracia-- se vería sumida en un mar de comunismo
autocrático, y que la región perdería sus libertades de expresión, reunión y
prensa. Esos medios presentaban una supuesta catástrofe para Hong Kong,
pero la experiencia real de más de una año prueba que China ha cumplido su
promesa, y Hong Kong opera en tan buenas condiciones como antes bajo la
política de ´´un país, dos sistemas´´. Esto debe llamar a la reflexión en el
sentido de que los reportajes de muchos medios de información occidentales
contradicen claramente los hechos.
Antes de la visita del Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, a
China en el mes de junio de 1998, era difícil encontrar reportajes positivos
sobre China en Estados Unidos. Pero cuando el Presidente Clinton llegó a
China con numerosos periodistas, por primera vez el pueblo estadounidense
tuvo la oportunidad de comprender el desarrollo y los cambios de China en
forma bastante objetiva. La Agencia France Press dijo que los reportajes de
la visita de Clinton a China ´´permitieron que por primera vez la imagen de
la Nueva China penetrara más en decenas de miles de hogares
estadounidenses´´. Los políticos y los medios de comunicación de Estados
Undios quedaron ´´sorprendidos´´ ante las realidades que observaron en
China. Los dos ejemplos señalados muestran la gran distancia entre la
comprensión de los países occidentales y las condiciones reales en China.
La principal causa de ello es que algunas personas en Occidente están
acostumbradas a juzgar el asunto de los derechos humanos en forma política
e ideológica, y consideran que ciertos sistemas sociales son encarnaciones
de los derechos humanos, en tanto que otros modos de desarrollo son
expresiones de la violación de los mismos. Por ello, siempre consideran que
China bajo la dirección del Partido Comunista es un país ´´opuesto´´ a los
derechos humanos. Este modo de pensamiento ha hecho que se conviertan
en víctimas de los ´´ídolos de la caverna´´ como dijo Francis Bacon, el
filósofo inglés.
La paz, el desarrollo y los derechos humanos son las demandas
comunes de todos los países del mundo así como los objetivos de la lucha
que el pueblo chino ha venido realizando durante más de 100 años. Ahora
China no ahorra esfuerzos para convertirse en un país próspero, democrático
y culturalmente avanzado. Una gran meta para el cambio de siglo es hacer
que una quinta parte de la humanidad se libere completamente de la pobreza
y goce plenamente de los derechos humanos, y ésta es también una parte
importante de la lucha por la paz, el desarrollo y los derechos humanos en el
mundo.
Recientemente, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de
China, Sun Yuxi, dijo en una conferencia de prensa: Algunos de los medios
de comunicación del Occidente tratan de reunir ejemplos específicos de los
problemas sin tomar en cuenta la situación real de los derechos humanos en
China. Consideran a los criminales que subvierten al poder estatal de la
nación como una prueba de la violación de China a los derechos humanos y
califican como deplorables a los derechos humanos en el país. Esta es una
forma irresponsable y lamentable de comportamiento.
China se ha incorporado a 17 convenciones internacionales sobre
derechos humanos, y el hecho de que China haya firmado la Convención
Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la
Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos en los dos
últimos años, demuestra la determinación del Gobierno chino a promover
los derechos humanos.
China continuará mejorando los derechos humanos y participando en
diálogos y cooperación con otros países para promover el sano desarrollo de
la causa de los derechos humanos mundiales.





