BEIJING, 26 abr (Xinhua) -- El vicegobernador de la provincia noroccidental china de Qinghai, Zhang Guangrong, se refirió hoy lunes a las grandes dificultades a las que habrá que hacer frente en el proceso de reconstrucción de la zona recientemente afectada por un terremoto de 7,1 grados en la escala de Richter.
Durante una rueda de prensa celebrada en Beijing, Zhang explicó que las condiciones meteorológicas extremas de la región, vinculadas a su latitud y altitud, limitan el tiempo de construcción y destacó que la zona no cuenta con una capacidad de transporte "adecuada".
Las otras dos grandes dificultades son los altos costes de construcción generados por la necesidad de proteger el medio ambiente y la inseguridad del suministro eléctrico, según Zhang.
El vicegobernador señaló que la disponibilidad de fondos será la clave para resolver estos problemas.
"Hasta las 17:00 horas del domingo habíamos recibido 3.500 millones de yuanes (unos 515 millones de dólares) en donaciones en efectivo, además de materiales de ayuda humanitaria valorados en 4.000 millones de yuanes", informó Zhang, quien destacó que siguen llegando donaciones de todo el mundo.
Las autoridades de Qinghai tienen previsto convertir el poblado Gyegu, el más afectado por el seísmo, en una "ciudad de turismo ecológico en la meseta". Zhang aseguró que el gobierno provincial podrá superar todas las dificultades con la ayuda de los ciudadanos.
La prefectura autónoma tibetana de Yushu aloja las cabeceras de los tres principales ríos de China (el Amarillo, el Yangtse y el Lancang), por lo que también es conocida como "Sanjiangyuan".
Al menos 2.220 personas murieron a causa del terremoto que sacudió Yushu el 14 de abril, según los datos oficiales dados a conocer ayer domingo.





